jueves, 13 de agosto de 2026

La cimitarra...

 Las de la intuición:


Había una vez una hermosa princesa árabe que se había casado con un extranjero. El disfrutaba de su compañía y le pedía que le tocará la cimitarra para alegrar sus días y que sus melodiosas armonías le acompañasen por las noches, que era cuando le pedía que estuviese junto a él. 


Sin embargo, el extranjero era celoso y pensaba que la princesa podría estar haciendo otras cosas durante el día que le distraerían su corazón y sus sentimientos, del suyo y de lo que sentía por ella. Por eso, pidió que se le encerrase en un palacete y se le ordenó que estudiara su música de compañía todos los días. La princesa ante este pedido pidió consejo a los animales del jardín y estos le dijeron que debía de dormir al extranjero y escapar, y eso hizo.


La noche posterior comenzó a tocar la cimitarra y consiguió dormir al extranjero y después escapó a lo profundo de la selva. Pero en lo profundo de la selva, se sintió desconsolada y le pidió ayuda a una pantera que divisó, quién le dijo que la ayudaría si lograba aprender los misterios de la cimitarra en la India y el Tibet. La princesa viajó entonces con la pantera a la India y al Tibet y ahí aprendieron los secretos de la cimitarra y su música.


Después de dos años, el extranjero se hallaba desconsolado, pero cuando vió a su esposa regresar junto con la pantera, le ofreció todas las riquezas que podrían ofrecerle y más, y aunque esto era lo que ella merecía, aceptó a causa de sus sentimientos. El extranjero le confesó que había soñado con una pantera que le hablaba todas las noches en sus sueños, y que en sus sueños, su voz le decía que era más sabio escuchar a las mujeres que encerrarlas y celarlas. Ellos fueron felices felices... 

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